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Pencil Jueces 17 [ APÉNDICES ]
Posted by: DiegoPino - 04-02-2016, 01:41 AM - Forum: La Biblia - No Replies

3. APÉNDICES
(17.1—21.25)



Las imágenes y el sacerdote de Micaía

1En los montes de Efraín vivía un hombre que se llamaba Micaía, 2el cual dijo a su madre:
—Los mil cien siclos de plata que te robaron, por los cuales maldijiste y de los cuales me hablaste, están en mi poder; yo tomé ese dinero.
Entonces la madre dijo:
—¡Bendito seas de Jehová, hijo mío!
3Cuando él devolvió los mil cien siclos de plata a su madre, ésta dijo:
—En verdad, por mi hijo he dedicado el dinero a Jehová, para hacer una imagen de talla y una de fundición; pero ahora te lo devuelvo.
4Cuando él devolvió el dinero a su madre, ella tomó doscientos siclos de plata y los dio al fundidor, quien hizo con ellos una imagen de talla y una de fundición, la cual fue puesta en la casa de Micaía.
5Este hombre Micaía tuvo así un lugar donde adorar a sus dioses. Hizo un efod y unos terafines, y consagró a uno de sus hijos para que fuera su sacerdote. 6En aquellos días no había rey en Israel y cada cual hacía lo que bien le parecía.
7Había un joven de Belén de Judá, el cual era levita y forastero allí. 8Este hombre partió de la ciudad de Belén de Judá para ir a vivir donde pudiera encontrar un lugar. En su viaje llegó a los montes de Efraín, a la casa de Micaía.
9Micaía le preguntó:
—¿De dónde vienes?
El levita le respondió:
—Soy de Belén de Judá y voy a vivir donde pueda encontrar lugar.
10Micaía le propuso:
—Quédate en mi casa, y para mí serás padre y sacerdote; y yo te daré diez siclos de plata por año, vestidos y comida.
Y el levita se quedó.
11Le agradó, pues, al levita quedarse con aquel hombre, y fue para él como uno de sus hijos. 12Micaía consagró al levita; aquel joven le sirvió de sacerdote y permaneció en casa de Micaía. 13Entonces Micaía pensó:
«Ahora sé que Jehová me prosperará, porque tengo a un levita por sacerdote.»



Sociedades Biblicas Unidas, 1995



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Pencil Jueces 16 [ Sansón en Gaza ]
Posted by: DiegoPino - 04-02-2016, 01:39 AM - Forum: La Biblia - No Replies

Sansón en Gaza

1Fue Sansón a Gaza y vio allí a una prostituta y se llegó a ella. 2Cuando les dijeron a los de Gaza: «Sansón ha venido acá», lo rodearon y acecharon durante toda la noche a la puerta de la ciudad. Se mantuvieron callados toda aquella noche, diciéndose: «Cuando aclare el día, entonces lo mataremos.»
3Pero Sansón durmió hasta la medianoche; y a la medianoche se levantó y, tomando las puertas de la ciudad con sus dos pilares y su cerrojo, se las echó al hombro y las subió a la cumbre del monte que está delante de Hebrón.


Sansón y Dalila

4Después de esto aconteció que se enamoró de una mujer llamada Dalila, que vivía en el valle de Sorec.
5Fueron a visitarla los príncipes de los filisteos y le dijeron:
—Engáñalo y descubre en qué consiste su gran fuerza y cómo podríamos vencerlo. Así podremos atarlo y dominarlo, y cada uno de nosotros te dará mil cien siclos de plata.
6Entonces Dalila dijo a Sansón:
—Yo te ruego que me digas en qué consiste tu gran fuerza y cómo hay que atarte para que seas dominado.
7Sansón le respondió:
—Si me atan con siete mimbres verdes que aún no estén secos, entonces me debilitaré y seré como cualquiera de los hombres.
8Los príncipes de los filisteos le trajeron siete mimbres verdes que aún no estaban secos, y ella lo ató con ellos. 9Como ya había situado hombres al acecho en el aposento, Dalila le gritó:
«¡Sansón, los filisteos sobre ti!»
Él rompió los mimbres como se rompe una cuerda de estopa cuando toca el fuego; y no se supo el secreto de su fuerza.
10Entonces Dalila dijo a Sansón:
—Tú me has engañado, me has dicho mentiras. Descúbreme, ahora, te ruego, cómo hay que atarte.
11Él le respondió:
—Si me atan fuertemente con cuerdas nuevas que no se hayan usado, yo me debilitaré y seré como cualquiera de los hombres.
12Dalila tomó cuerdas nuevas, lo ató con ellas y gritó:
«¡Sansón, los filisteos sobre ti!»
Otra vez los espías estaban en el aposento, pero él las rompió con sus brazos como un hilo.
13Dalila dijo a Sansón:
—Hasta ahora me has engañado, y me has mentido. Descúbreme, pues, ahora, cómo hay que atarte.
Él entonces le indicó:
—Entretejiendo siete guedejas de mi cabeza con hilo de tejer y asegurándolas con la estaca.
14Ella las aseguró con la estaca, y luego gritó:
«¡Sansón, los filisteos sobre ti!»
Despertando él de su sueño, arrancó la estaca del telar junto con la tela.
15Dalila se lamentó:
—¿Cómo dices: “Yo te amo”, cuando tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces y no me has descubierto aún en qué consiste tu gran fuerza.
16Y aconteció que, presionándolo ella cada día con sus palabras e importunándolo, el alma de Sansón fue reducida a mortal angustia. 17Le descubrió, pues, todo su corazón y le dijo:
—Nunca a mi cabeza llegó navaja, porque soy nazareo para Dios desde el vientre de mi madre. Si soy rapado, mi fuerza se apartará de mí, me debilitaré y seré como todos los hombres.
18Viendo Dalila que él le había descubierto todo su corazón, envió a llamar a los principales de los filisteos, diciendo:
«Venid esta vez, porque él me ha descubierto todo su corazón.»
Los principales de los filisteos vinieron a ella trayendo en sus manos el dinero.
19Hizo ella que Sansón se durmiera sobre sus rodillas y llamó a un hombre, quien le rapó las siete guedejas de su cabeza. Entonces comenzó ella a afligirlo, pues su fuerza se había apartado de él.
20Y gritó de nuevo:
«¡Sansón, los filisteos sobre ti!»
Sansón despertó de su sueño y pensó:
«Esta vez me escaparé como las otras.»
Pero no sabía que Jehová ya se había apartado de él. 21Enseguida los filisteos le echaron mano, le sacaron los ojos, lo llevaron a Gaza y lo ataron con cadenas para que trabajara en el molino de la cárcel. 22Pero el cabello de su cabeza comenzó a crecer después que fue rapado.


Muerte de Sansón

23Entonces los principales de los filisteos se juntaron para ofrecer sacrificio a Dagón, su dios, y para alegrarse. Y decían:

«Nuestro dios entregó en nuestras manos
a Sansón, nuestro enemigo.»

24Y viéndolo el pueblo, alabaron a su dios, diciendo:

«Nuestro dios entregó en nuestras manosa nuestro enemigo,
al destructor de nuestra tierra,
el cual ha dado muertea muchos de entre nosotros.»

25Y aconteció que cuando sintieron alegría en su corazón, dijeron:
«Traed a Sansón para que nos divierta.»
Trajeron de la cárcel a Sansón y les sirvió de juguete. Luego lo pusieron entre las columnas.
26Entonces Sansón dijo al joven que lo guiaba de la mano:
«Acércame y hazme palpar las columnas sobre las que descansa la casa, para que me apoye sobre ellas.»
27La casa estaba llena de hombres y mujeres, y todos los principales de los filisteos estaban allí. En el piso alto había como tres mil hombres y mujeres que estaban mirando el escarnio de Sansón.
28Entonces clamó Sansón a Jehová, y dijo:
«Señor Jehová, acuérdate ahora de mí y fortaléceme, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos por mis dos ojos.»
29Asió luego Sansón las dos columnas de en medio, sobre las que descansaba la casa, y echó todo su peso sobre ellas, su mano derecha sobre una y su mano izquierda sobre la otra. 30Y gritó Sansón:
«¡Muera yo con los filisteos!»
Después se inclinó con toda su fuerza, y cayó la casa sobre los principales y sobre todo el pueblo que estaba en ella. Los que mató al morir fueron muchos más que los que había matado durante su vida.
31Y descendieron sus hermanos y toda la casa de su padre, lo tomaron, se lo llevaron y lo sepultaron entre Zora y Estaol, en el sepulcro de su padre Manoa. Y él juzgó a Israel veinte años.



Sociedades Biblicas Unidas, 1995


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Pencil Jueces 15 [ ... ]
Posted by: DiegoPino - 04-02-2016, 01:36 AM - Forum: La Biblia - No Replies

1Aconteció después de algún tiempo, en los días de la siega del trigo, que Sansón visitó a su mujer con un cabrito. Al llegar dijo:
—Entraré para ver a mi mujer en la alcoba.
Pero el padre de ella no lo dejó entrar, 2sino que le dijo:
—Pensé que la aborrecías, y la di a tu compañero. Pero su hermana menor, ¿no es más hermosa que ella? Tómala, pues, en lugar de la mayor.
3Entonces le dijo Sansón:
—Sin culpa seré esta vez respecto de los filisteos, si les hago mal.
4Fue Sansón y cazó trescientas zorras, tomó antorchas, juntó cola con cola y puso una antorcha entre cada dos colas. 5Después, encendiendo las antorchas, soltó las zorras en los sembrados de los filisteos y quemó las mieses amontonadas y en pie, y las viñas y olivares.
6Los filisteos preguntaron:
—¿Quién hizo esto?
Les contestaron:
—Sansón, el yerno del timnateo, porque le quitó su mujer y la dio a su compañero.
Vinieron luego los filisteos y los quemaron a ella y a su padre.
7Entonces Sansón les dijo:
—Ya que esto habéis hecho, juro que no descansaré hasta que me haya vengado de vosotros.
8Y los hirió de tal manera que hizo estragos entre ellos. Después se fue a vivir a la cueva de la peña de Etam.


Sansón derrota a los filisteos en Lehi

9Los filisteos subieron, acamparon en Judá y se extendieron por Lehi. 10Los de Judá les preguntaron:
—¿Por qué habéis subido contra nosotros?
Ellos respondieron:
—A apresar a Sansón hemos subido, para hacerle como él nos ha hecho.
11Al oír esto, vinieron tres mil hombres de Judá a la cueva de la peña de Etam y dijeron a Sansón:
—¿No sabes que los filisteos dominan sobre nosotros? ¿Por qué nos has hecho esto?
Él les respondió:
—Yo les he hecho como ellos me hicieron.
12Entonces los de Judá le dijeron:
—Nosotros hemos venido a prenderte y entregarte en manos de los filisteos.
Sansón les respondió:
—Juradme que vosotros no me mataréis.
13Ellos le respondieron:
—No; solamente te prenderemos y te entregaremos en sus manos, pero no te mataremos.
Lo ataron luego con dos cuerdas nuevas y lo hicieron salir de la peña.
14Cuando llegaron a Lehi, los filisteos salieron gritando a su encuentro; pero el espíritu de Jehová vino sobre él y las cuerdas que estaban en sus brazos se volvieron como lino quemado con fuego y las ataduras se cayeron de sus manos. 15Al ver una quijada de asno, fresca aún, extendió la mano, la tomó y mató con ella a mil hombres. 16Entonces Sansón dijo:

«Con la quijada de un asno,
un montón, dos montones;
con la quijada de un asno
maté a mil hombres.»

17Al terminar de decir esto, arrojó la quijada y llamó a aquel lugar Ramat-lehi.
18Como tenía mucha sed, clamó a Jehová:
«Tú has dado esta grande salvación por mano de tu siervo, ¿cómo dejarás que muera yo ahora de sed y caiga en manos de estos incircuncisos?»
19Entonces abrió Dios la cuenca que hay en Lehi, y salió de allí agua. Sansón bebió, recobró su espíritu y se reanimó. Por esto llamó a aquel lugar (que está en Lehi hasta el día de hoy) En-hacore.
20Y juzgó Sansón a Israel veinte años, en los días en que dominaban los filisteos.



Sociedades Biblicas Unidas, 1995



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Pencil Jueces 14 [ Sansón y la mujer filistea de Timnat ]
Posted by: DiegoPino - 04-02-2016, 01:34 AM - Forum: La Biblia - No Replies

Sansón y la mujer filistea de Timnat
1Descendió Sansón a Timnat y vio allí a una mujer de las hijas de los filisteos. 2Regresó entonces y lo contó a su padre y a su madre, diciendo:
—He visto en Timnat una mujer de las hijas de los filisteos; os ruego que me la toméis por mujer.
3Su padre y su madre le dijeron:
—¿No hay mujer entre las hijas de tus hermanos, ni en todo nuestro pueblo, para que vayas tú a tomar mujer de los filisteos incircuncisos?
Sansón respondió a su padre:
—Tómame esta por mujer, porque ella me agrada.
4Su padre y su madre no sabían que esto venía de Jehová, porque él buscaba ocasión contra los filisteos, pues en aquel tiempo los filisteos dominaban sobre Israel.
5Sansón descendió con su padre y con su madre a Timnat. Cuando llegaron a las viñas de Timnat, un león joven vino rugiendo hacia él. 6Entonces el espíritu de Jehová vino sobre Sansón, quien despedazó al león como quien despedaza un cabrito, sin tener nada en sus manos. Él no contó ni a su padre ni a su madre lo que había hecho. 7Descendió, pues, y habló con la mujer; y ella agradó a Sansón.
8Al volver después de algunos días para tomarla, se apartó del camino para ver el cuerpo muerto del león; y vio que en el cuerpo del león había un enjambre de abejas y un panal de miel. 9Tomándolo en sus manos, fue comiéndose la miel por el camino. Cuando alcanzó a su padre y a su madre, les dio también a ellos para que comieran, pero no les reveló que aquella miel la había tomado del cuerpo del león.
10Fue, pues, su padre adonde estaba la mujer, y Sansón hizo allí un banquete, porque así solían hacer los jóvenes. 11Aconteció que cuando los filisteos lo vieron, tomaron treinta compañeros para que estuvieran con él.
12A estos treinta dijo Sansón:
—Yo os propondré ahora un enigma; si en los siete días del banquete me lo explicáis y descifráis, yo os daré treinta vestidos de lino y treinta vestidos de fiesta. 13Pero si no me lo podéis descifrar, entonces vosotros me daréis a mí los treinta vestidos de lino y los vestidos de fiesta.
Ellos respondieron:
—Propón tu enigma y lo oiremos.
14Él les dijo:

—Del devorador salió comida,
y del fuerte salió dulzura.

Ellos no pudieron descifrar el enigma en tres días. 15Al séptimo día dijeron a la mujer de Sansón:
«Induce a tu marido a que nos explique este enigma, para que no te quememos a ti y a la casa de tu padre. ¿Acaso nos habéis llamado aquí para despojarnos?»
16Lloró la mujer de Sansón en presencia de él, y dijo:
—Solamente me aborreces, no me amas, pues no me explicas el enigma que propusiste a los hijos de mi pueblo.
Él respondió:
—Ni a mi padre ni a mi madre lo he explicado, ¿y te lo había de explicar a ti?
17Aquella mujer lloró en presencia de Sansón los siete días que duró el banquete, pero al séptimo día él se lo declaró, porque ella lo presionaba, y la mujer se lo contó a los hijos de su pueblo. 18Al séptimo día, antes que el sol se pusiera, los de la ciudad le dijeron:

—¿Qué cosa es más dulce que la miel?
¿Y qué cosa es más fuerte que el león?

Sansón les respondió:

—Si no araseis con mi novilla,
nunca habríais descubierto mi enigma.

19El espíritu de Jehová vino sobre él; descendió Sansón a Ascalón y mató a treinta hombres de ellos y, tomando sus despojos, pagó con las vestiduras a los que habían explicado el enigma. Después, encendido de enojo, regresó a la casa de su padre.
20Su mujer fue dada a un compañero al que Sansón había tratado como amigo.



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Pencil Jueces 13 [ Nacimiento de Sansón ]
Posted by: DiegoPino - 04-02-2016, 01:32 AM - Forum: La Biblia - No Replies

Nacimiento de Sansón

1Los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, y Jehová los entregó en manos de los filisteos por cuarenta años.
2En Zora, de la tribu de Dan, había un hombre que se llamaba Manoa. Su mujer nunca había tenido hijos, porque era estéril. 3A esta mujer se le apareció el ángel de Jehová y le dijo:
«Tú eres estéril y nunca has tenido hijos, pero concebirás y darás a luz un hijo. 4Ahora, pues, no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda, 5pues concebirás y darás a luz un hijo. No pasará navaja sobre su cabeza, porque el niño será nazareo para Dios desde su nacimiento, y comenzará a salvar a Israel de manos de los filisteos.»
6La mujer fue y se lo contó a su marido, diciendo:
«Un varón de Dios vino a mí, cuyo aspecto era muy temible como el de un ángel de Dios. No le pregunté de dónde venía ni quién era, ni tampoco él me dijo su nombre. 7Pero sí me dijo: “He aquí que tú concebirás y darás a luz un hijo; por tanto, desde ahora no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda, porque este niño será nazareo para Dios desde su nacimiento hasta el día de su muerte.”»
8Entonces oró Manoa a Jehová, y dijo: «Ah, Señor mío, yo te ruego que aquel hombre de Dios que enviaste regrese ahora a nosotros y nos enseñe lo que debemos hacer con el niño que ha de nacer.»
9Dios oyó la voz de Manoa. Hallándose la mujer en el campo, el ángel de Dios vino otra vez a ella; pero Manoa, su marido, no estaba presente. 10La mujer corrió prontamente a avisar a su marido, diciéndole:
«Mira que se me ha aparecido aquel hombre que vino a mí el otro día.»
11Se levantó Manoa y fue con ella a donde estaba el hombre, y le dijo:
—¿Eres tú el hombre que habló con mi mujer?
Él respondió:
—Yo soy.
12Entonces Manoa le preguntó:
—Cuando tus palabras se cumplan, ¿cuál debe ser la manera de vivir del niño y qué debemos hacer con él?
13El ángel de Jehová contestó a Manoa:
—La mujer se guardará de todas las cosas que yo le dije: 14No tomará nada que proceda de la vid, no beberá vino ni sidra, ni comerá cosa inmunda. Guardará todo lo que le mandé.
15Entonces Manoa dijo al ángel de Jehová:
—Te ruego que nos permitas detenerte, y te prepararemos un cabrito.
16El ángel de Jehová respondió a Manoa:
—Aunque me detengas, no comeré de tu pan; pero si quieres hacer un holocausto, ofrécelo a Jehová.
(Manoa no sabía aún que aquel hombre era el ángel de Jehová.)
17Entonces preguntó Manoa al ángel de Jehová:
—¿Cuál es tu nombre, para que cuando se cumpla tu palabra te honremos?
18El ángel de Jehová respondió:
—¿Por qué preguntas por mi nombre, que es un nombre admirable?
19Tomó, pues, Manoa un cabrito y una ofrenda, y los ofreció sobre una peña a Jehová. Entonces el ángel hizo un milagro ante los ojos de Manoa y de su mujer. 20Porque aconteció que cuando la llama subió del altar hacia el cielo, Manoa y su mujer vieron al ángel de Jehová subir en la llama del altar. Entonces se postraron en tierra. 21Manoa supo entonces que era el ángel de Jehová, pues no se les volvió a aparecer ni a él ni a su mujer. 22Y dijo Manoa a su mujer:
—Ciertamente moriremos, porque hemos visto a Dios.
23Su mujer le respondió:
—Si Jehová nos quisiera matar, no aceptaría de nuestras manos el holocausto y la ofrenda, ni nos hubiera mostrado todas estas cosas, ni ahora nos habría anunciado esto.
24A su tiempo, la mujer dio a luz un hijo y le puso por nombre Sansón. El niño creció y Jehová lo bendijo. 25En los campamentos de Dan, entre Zora y Estaol, el espíritu de Jehová comenzó a manifestarse en él.



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Pencil Jueces 12 [ ... ]
Posted by: DiegoPino - 04-02-2016, 01:29 AM - Forum: La Biblia - No Replies

1Los hombres de la tribu de Efraín se reunieron, pasaron hacia el norte y dijeron a Jefté:
—¿Por qué fuiste a hacer guerra contra los hijos de Amón, y no nos llamaste para que fuéramos contigo? ¡Quemaremos ahora tu casa contigo dentro!
2Jefté les respondió:
—Yo y mi pueblo teníamos una gran contienda con los hijos de Amón; os llamé, pero no me defendisteis de ellos. 3Viendo, pues, que no me defendíais, arriesgué mi vida, ataqué a los hijos de Amón, y Jehová me los entregó. ¿Por qué, pues, habéis subido hoy para pelear conmigo?
4Entonces reunió Jefté a todos los hombres de Galaad y peleó contra Efraín. Y los de Galaad derrotaron a Efraín, porque habían dicho: «Vosotros sois fugitivos de Efraín, vosotros los galaaditas, que habitáis entre Efraín y Manasés.»
5Los galaaditas tomaron los vados del Jordán a los de Efraín, y cuando los fugitivos de Efraín llegaban y decían:
—Quiero pasar,
los de Galaad les preguntaban:
—¿Eres tú efrateo?
Si él respondía que no, 6entonces le decían:
—Ahora, pues, di “Shibolet”.
Si decía “Sibolet”, porque no podía pronunciarlo correctamente, le echaban mano y lo degollaban junto a los vados del Jordán. Así murieron cuarenta y dos mil de los de Efraín.
7Jefté juzgó a Israel seis años. Murió Jefté, el galaadita, y fue sepultado en una de las ciudades de Galaad.


Ibzán, Elón y Abdón, jueces de Israel

8Después de él juzgó a Israel Ibzán, de Belén, 9quien tuvo treinta hijos y treinta hijas, las cuales casó con gente de fuera, y tomó de fuera treinta hijas para sus hijos. Juzgó a Israel siete años. 10Murió Ibzán y fue sepultado en Belén.
11Después de él juzgó a Israel Elón, el zabulonita, quien juzgó a Israel diez años. 12Murió Elón, el zabulonita, y fue sepultado en Ajalón, en la tierra de Zabulón.
13Después de él juzgó a Israel Abdón hijo de Hilel, el piratonita. 14Éste tuvo cuarenta hijos y treinta nietos que cabalgaban sobre setenta asnos. Juzgó a Israel ocho años. 15Murió Abdón hijo de Hilel piratonita y fue sepultado en Piratón, en la tierra de Efraín, en el monte de Amalec.



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Pencil Jueces 11 [ ... ]
Posted by: DiegoPino - 04-02-2016, 01:27 AM - Forum: La Biblia - No Replies

1Jefté, el galaadita, era esforzado y valeroso. Era hijo de una ramera y de un hombre llamado Galaad. 2Pero también la mujer de Galaad le dio hijos, los cuales, cuando crecieron, echaron fuera a Jefté, diciéndole:
«No heredarás en la casa de nuestro padre, porque eres hijo de otra mujer.»
3Huyó, pues, Jefté de sus hermanos, y se fue a vivir en tierra de Tob, donde reunió una banda de hombres ociosos que salían con él.
4Aconteció andando el tiempo, que los hijos de Amón hicieron guerra contra Israel. 5Cuando ello sucedió, los ancianos de Galaad fueron a traer a Jefté de la tierra de Tob, 6y le dijeron:
—Ven, para que seas nuestro jefe en la guerra contra los hijos de Amón.
7Jefté respondió a los ancianos de Galaad:
—¿No me aborrecisteis vosotros y me echasteis de la casa de mi padre? ¿Por qué, pues, venís ahora a mí cuando estáis en aflicción?
8Los ancianos de Galaad respondieron a Jefté:
—Por esta misma causa volvemos ahora a ti, para que vengas con nosotros a pelear contra los hijos de Amón y a ser el caudillo de todos los que vivimos en Galaad.
9Jefté dijo entonces a los ancianos de Galaad:
—Si me hacéis volver para que pelee contra los hijos de Amón, y Jehová los entrega delante de mí, ¿seré yo vuestro caudillo?
10Los ancianos de Galaad respondieron a Jefté:
—Jehová sea testigo entre nosotros si no hacemos como tú dices.
11Fue, pues, Jefté con los ancianos de Galaad y el pueblo lo eligió como su caudillo y jefe. En Mizpa, Jefté repitió todas sus palabras delante de Jehová, 12y envió mensajeros al rey de los amonitas, diciendo:
—¿Qué tienes tú conmigo, para venir a hacer guerra contra mi tierra?
13El rey de los amonitas respondió a los mensajeros de Jefté:
—Por cuanto Israel, cuando subió de Egipto, tomó mi tierra, desde el Arnón hasta el Jaboc y el Jordán, devuélvela tú ahora en paz.
14Jefté envió otros mensajeros al rey de los amonitas, 15con el siguiente mensaje:
—Jefté ha dicho esto: “Israel no tomó tierra de Moab ni tierra de los hijos de Amón. 16Porque cuando Israel subió de Egipto y anduvo por el desierto hasta el Mar Rojo, llegó a Cades. 17Entonces Israel envió mensajeros al rey de Edom, diciendo: ‘Yo te ruego que me dejes pasar por tu tierra’, pero el rey de Edom no los escuchó. También envió mensajeros al rey de Moab, el cual tampoco quiso. Israel, por tanto, se quedó en Cades. 18Después, yendo por el desierto, rodeó la tierra de Edom y la tierra de Moab y, viniendo por el lado oriental de la tierra de Moab, acampó al otro lado de Arnón, pero no entró en territorio de Moab, porque Arnón es territorio de Moab. 19Asimismo envió Israel mensajeros a Sehón, rey de los amorreos, rey de Hesbón, diciéndole: ‘Te ruego que me dejes pasar por tu tierra hasta mi lugar’. 20Pero Sehón no se fió de Israel para darle paso por su territorio, sino que reuniendo toda su gente acampó en Jahaza y peleó contra Israel. 21Pero Jehová, Dios de Israel, entregó a Sehón y a todo su pueblo en manos de Israel, y los derrotó. De esta manera se apoderó Israel de toda la tierra de los amorreos que habitaban en aquel país. 22También se apoderó de todo el territorio del amorreo desde el Arnón hasta el Jaboc, y desde el desierto hasta el Jordán. 23Así que, ¿pretendes tú apoderarte de lo que Jehová, Dios de Israel, le quitó al amorreo en favor de su pueblo Israel? 24Lo que te haga poseer Quemos, tu dios, ¿no lo poseerías tú? Así, todo lo que Jehová, nuestro Dios, nos ha dado, nosotros lo poseeremos. 25¿Eres tú ahora mejor en algo que Balac hijo de Zipor, rey de Moab? ¿Tuvo él alguna reclamación contra Israel o hizo guerra contra nosotros? 26Ya hace trescientos años que Israel habita en Hesbón y sus aldeas, en Aroer y sus aldeas, y en todas las ciudades que están en el territorio del Arnón, ¿por qué no las habéis recobrado en todo ese tiempo? 27Así que, yo en nada he pecado contra ti, pero tú haces mal peleando contra mí. Jehová, que es el juez, juzgue hoy entre los hijos de Israel y los hijos de Amón.”
28Pero el rey de los hijos de Amón no atendió a estas razones que Jefté le había enviado.
29Entonces el espíritu de Jehová vino sobre Jefté, y éste recorrió Galaad y Manasés. De allí pasó a Mizpa de Galaad, y de Mizpa de Galaad pasó a los hijos de Amón. 30Entonces Jefté hizo voto a Jehová, diciendo:
«Si entregas a los amonitas en mis manos, 31cualquiera que salga de las puertas de mi casa a recibirme cuando yo regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová y lo ofreceré en holocausto.»
32Jefté fue a pelear contra los hijos de Amón, y Jehová los entregó en sus manos. 33Desde Aroer y hasta llegar a Minit conquistó veinte ciudades, y hasta la Vega de las viñas los derrotó con gran estrago. Así fueron sometidos los amonitas por los hijos de Israel.
34Cuando volvió Jefté a Mizpa, a su casa, su hija salió a recibirlo con panderos y danzas. Ella era sola, su hija única; fuera de ella no tenía hijo ni hija. 35Cuando él la vio, rasgó sus vestidos, diciendo:
—¡Ay, hija mía!, en verdad que me has afligido, y tú misma has venido a ser causa de mi dolor, porque le he dado mi palabra a Jehová y no podré retractarme.
36Ella entonces le respondió:
—Padre mío, si le has dado tu palabra a Jehová, haz conmigo conforme a lo que prometiste, ya que Jehová te ha permitido vengarte de tus enemigos, los hijos de Amón.
37Y añadió:
—Concédeme esto: déjame que por dos meses vaya y descienda por los montes a llorar mi virginidad junto con mis compañeras.
38Jefté le respondió:
—Ve.
La dejó por dos meses. Fue con sus compañeras y lloró su virginidad por los montes. 39Pasados los dos meses volvió a su padre, quien cumplió el voto que había hecho. La hija de Jefté nunca conoció varón. 40Por eso es costumbre en Israel que todos los años vayan las doncellas de Israel a llorar a la hija de Jefté, el galaadita, durante cuatro días.



Sociedades Biblicas Unidas, 1995


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Pencil Jueces 10 [ ... ]
Posted by: DiegoPino - 04-02-2016, 01:25 AM - Forum: La Biblia - No Replies

Tola y Jair juzgan a Israel

1Después de Abimelec, se levantó para librar a Israel Tola hijo de Fúa hijo de Dodo, hombre de Isacar, el cual habitaba en Samir, en los montes de Efraín. 2Tola juzgó a Israel veintitrés años. Murió y fue sepultado en Samir.
3Tras él se levantó Jair galaadita, el cual juzgó a Israel veintidós años. 4Tuvo treinta hijos, que cabalgaban sobre treinta asnos; y tenían treinta ciudades, que se llaman las ciudades de Jair hasta hoy, las cuales están en la tierra de Galaad. 5Murió Jair y fue sepultado en Camón.


Jefté libera a Israel de los amonitas

6Pero los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová y sirvieron a los baales y a Astarot, a los dioses de Siria, a los dioses de Sidón, a los dioses de Moab, a los dioses de los hijos de Amón y a los dioses de los filisteos. Abandonaron a Jehová y no lo sirvieron. 7Se encendió entonces la ira de Jehová contra Israel, y los entregó en manos de los filisteos y de los hijos de Amón, 8los cuales oprimieron y quebrantaron a los hijos de Israel en aquel tiempo durante dieciocho años, a todos los hijos de Israel que vivían en Galaad, al otro lado del Jordán, en tierra del amorreo. 9Los hijos de Amón pasaron el Jordán para hacer también guerra contra Judá, contra Benjamín y contra la casa de Efraín, y sufrió Israel gran aflicción.
10Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehová, diciendo:
—Nosotros hemos pecado contra ti, porque hemos dejado a nuestro Dios y servido a los baales.
11Jehová respondió a los hijos de Israel:
—¿No habéis sido oprimidos de Egipto, de los amorreos, de los amonitas, de los filisteos, 12de los de Sidón, de Amalec y de Maón? Y cuando clamasteis a mí, ¿no os libré de sus manos? 13Pero vosotros me habéis dejado y habéis servido a dioses ajenos; por tanto, yo no os libraré más. 14Andad y clamad a los dioses que habéis elegido; que ellos os libren en el tiempo de vuestra aflicción.
15Los hijos de Israel respondieron a Jehová:
—Hemos pecado; haz con nosotros como bien te parezca. Sólo te rogamos que nos libres en este día.
16Quitaron, pues, de en medio de ellos los dioses ajenos y sirvieron a Jehová. Y él se angustió a causa de la aflicción de Israel.
17Entonces se juntaron los hijos de Amón y acamparon en Galaad; se juntaron asimismo los hijos de Israel y acamparon en Mizpa. 18Y los príncipes y el pueblo de Galaad se dijeron unos a otros:
«¿Quién comenzará la batalla contra los hijos de Amón? El que lo haga será el caudillo de todos los que habitan en Galaad.»



Sociedades Biblicas Unidas, 1995


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Pencil Jueces 9 [ Reinado de Abimelec ]
Posted by: DiegoPino - 04-02-2016, 12:55 AM - Forum: La Biblia - No Replies

Reinado de Abimelec
1Abimelec hijo de Jerobaal fue a Siquem, a los hermanos de su madre, y dijo a ellos y a toda la familia de la casa del padre de su madre:
2«Yo os ruego que digáis a todos los de Siquem: “¿Qué os parece mejor, que os gobiernen setenta hombres, todos los hijos de Jerobaal, o que os gobierne un solo hombre?” Acordaos que yo soy hueso vuestro y carne vuestra.»
3Hablaron por él los hermanos de su madre a todos los de Siquem todas estas palabras, y el corazón de ellos se inclinó a favor de Abimelec, porque decían: «Nuestro hermano es.»
4Además le dieron setenta siclos de plata del templo de Baal-berit, con los cuales Abimelec alquiló hombres ociosos y vagabundos que lo siguieran. 5Y yendo a la casa de su padre en Ofra, mató a sus hermanos, los setenta hijos de Jerobaal, sobre una misma piedra; pero quedó Jotam, el hijo menor de Jerobaal, que se escondió. 6Entonces se juntaron todos los de Siquem con toda la casa de Milo, y fueron y proclamaron rey a Abimelec cerca de la llanura del pilar que estaba en Siquem.
7Cuando se lo dijeron a Jotam, éste subió a la cumbre del monte Gerizim, y alzando su voz clamó:

«Oídme, hombres de Siquem,
y así también os oiga Dios:
8Fueron una vez los árbolesa elegirse un rey
y dijeron al olivo: “Reina sobre nosotros.”
9Pero el olivo respondió:
“¿He de dejar mi aceite, con el cualse honra a Dios y a los hombres,
para reinar sobre los árboles?”

10»Dijeron, pues, los árboles a la higuera:
“Anda tú, reina sobre nosotros.”
11La higuera respondió:
“¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto
para reinar sobre los árboles?”

12»Dijeron luego los árboles a la vid:
“Pues ven tú, reina sobre nosotros.”
13La vid les respondió:
“¿He de dejar mi vino,que alegra a Dios y a los hombres,
para reinar sobre los árboles?”

14»Todos los árboles rogaron entoncesa la zarza:
“Anda tú, reina sobre nosotros.”
15Pero la zarza respondió a los árboles:
“Si en verdad me proclamáisrey sobre vosotros,
venid, abrigaos bajo mi sombra;
y si no, salga fuego de la zarza
y devore a los cedros del Líbano.”

16»Ahora, bien: ¿Habéis procedido con verdad y con integridad al hacer rey a Abimelec? ¿Habéis actuado bien con Jerobaal y con su casa, le habéis pagado conforme a la obra de sus manos? 17Mi padre peleó por vosotros y expuso su vida al peligro para libraros de manos de Madián, 18y vosotros os habéis levantado hoy contra la casa de mi padre y habéis matado a sus setenta hijos sobre una misma piedra, y habéis puesto por rey sobre los de Siquem a Abimelec, hijo de su criada, debido a que es vuestro hermano. 19Si con verdad y con integridad habéis procedido hoy con Jerobaal y con su casa, que gocéis de Abimelec y él goce de vosotros. 20Y si no, fuego salga de Abimelec y consuma a los de Siquem y a la casa de Milo, y fuego salga de los de Siquem y de la casa de Milo y consuma a Abimelec.»
21Jotam escapó y huyó, se fue a Beer y allí se quedó por miedo de su hermano Abimelec.
22Después que Abimelec hubo dominado sobre Israel tres años, 23envió Dios un espíritu de discordia entre Abimelec y los hombres de Siquem, y los de Siquem se rebelaron contra Abimelec, 24para que la violencia hecha a los setenta hijos de Jerobaal, y su sangre, recayera sobre su hermano Abimelec, que los mató, y sobre los hombres de Siquem que lo ayudaron a matar a sus hermanos. 25Los de Siquem pusieron en las cumbres de los montes asechadores que robaban a todos los que pasaban junto a ellos por el camino. De esto se dio aviso a Abimelec.
26Un día, Gaal hijo de Ebed pasó con sus hermanos por Siquem, y los de Siquem pusieron en él su confianza. 27Salieron al campo, recogieron y pisaron la uva, e hicieron fiesta: entraron en el templo de sus dioses y, comiendo y bebiendo, maldijeron a Abimelec.
28Entonces Gaal hijo de Ebed dijo:
«¿Quién es Abimelec, y qué es Siquem, para que nosotros le sirvamos? ¿No es hijo de Jerobaal? ¿No es Zebul su ayudante? Servid a los hombres de Hamor, padre de Siquem; pero ¿por qué hemos de servir a Abimelec? 29Ojalá estuviera este pueblo bajo mi mano; enseguida arrojaría yo a Abimelec, y le diría: “Refuerza tus ejércitos, y sal a pelear.”»
30Cuando Zebul, gobernador de la ciudad, oyó las palabras de Gaal hijo de Ebed, se encendió en ira 31y envió secretamente mensajeros a decir a Abimelec: «Gaal hijo de Ebed y sus hermanos han venido a Siquem y están sublevando la ciudad contra ti. 32Levántate, pues, ahora de noche, tú y el pueblo que está contigo, y pon emboscadas en el campo. 33Por la mañana, al salir el sol, madruga y cae sobre la ciudad. Cuando Gaal y el pueblo que está con él salgan contra ti, tú harás con él según se presente la ocasión.»
34Levantándose, pues, de noche Abimelec y todo el pueblo que con él estaba, pusieron emboscada contra Siquem con cuatro compañías. 35Cuando Gaal hijo de Ebed salió, se puso a la entrada de la puerta de la ciudad. Entonces Abimelec y todo el pueblo que con él estaba salieron de sus escondites.
36Al verlos, Gaal dijo a Zebul:
—He allí gente que desciende de las cumbres de los montes.
Zebul le respondió:
—Tú ves la sombra de los montes como si fueran hombres.
37Volvió Gaal a hablar, y dijo:
—¡He allí gente que desciende de en medio de la tierra, y una tropa que viene por el camino de la encina de los adivinos!
38Zebul le respondió:
—¿Cómo? Si antes decías: “¿Quién es Abimelec para que lo sirvamos?” ¿No es éste el pueblo que tenías en poco? Sal pues, ahora, y pelea con él.
39Gaal salió al frente de los de Siquem y peleó contra Abimelec. 40Pero Abimelec lo persiguió; Gaal huyó de él y muchos cayeron heridos hasta la puerta misma de la ciudad. 41Abimelec se quedó en Aruma, y Zebul echó fuera de Siquem a Gaal y a sus hermanos para que no habitaran en Siquem.
42Aconteció al siguiente día, que el pueblo salió al campo. Le dieron aviso a Abimelec, 43el cual tomó a su gente, la repartió en tres compañías y puso emboscadas en el campo. Cuando miró, vio al pueblo que salía de la ciudad. Entonces se levantó contra ellos y los atacó. 44Abimelec y la compañía que estaba con él acometieron con ímpetu y se detuvieron a la entrada de la puerta de la ciudad; las otras dos compañías acometieron a todos los que estaban en el campo y los mataron. 45Abimelec peleó contra la ciudad todo aquel día, la tomó y mató al pueblo que en ella estaba; destruyó la ciudad y la sembró de sal.
46Cuando oyeron esto todos los que estaban en la torre de Siquem, se metieron en la fortaleza del templo del dios Berit. 47Avisaron a Abimelec que estaban reunidos los hombres de la torre de Siquem, 48y subió junto con toda la gente que estaba con él al monte Salmón, tomó un hacha en la mano, cortó una rama de los árboles y, levantándola, se la puso sobre sus hombros, diciéndole al pueblo que estaba con él:
«Lo que me habéis visto hacer, apresuraos a hacerlo como yo.»
49Todo el pueblo cortó también cada uno su rama y siguieron a Abimelec; pusieron las ramas junto a la fortaleza del templo y le prendieron fuego con ellas, de modo que todos los de la torre de Siquem murieron, unos mil, entre hombres y mujeres.
50Después Abimelec marchó sobre Tebes, le puso sitio y tomó la ciudad. 51En medio de Tebes había una torre fortificada, a la cual se retiraron todos los hombres, las mujeres y todos los señores de la ciudad. Cerraron tras sí las puertas y se subieron al techo de la torre. 52Llegó Abimelec a la torre y la atacó; pero cuando se acercó a la puerta para prenderle fuego, 53una mujer dejó caer un pedazo de rueda de molino sobre la cabeza de Abimelec y le rompió el cráneo. 54Abimelec llamó apresuradamente a su escudero y le dijo:
«Saca tu espada y mátame, para que no se diga de mí: “Una mujer lo mató.”»
Entonces su escudero lo atravesó con la espada, y murió. 55Cuando los israelitas vieron muerto a Abimelec, se fueron cada uno a su casa.
56Así pagó Dios a Abimelec el mal que había hecho contra su padre al matar a sus setenta hermanos. 57Y todo el mal de los hombres de Siquem lo hizo Dios volver sobre sus cabezas. Y se cumplió en ellos la maldición de Jotam hijo de Jerobaal.



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Pencil Jueces 8 [ Gedeón captura a los reyes de Madián ]
Posted by: DiegoPino - 04-02-2016, 12:52 AM - Forum: La Biblia - No Replies

Gedeón captura a los reyes de Madián
1Pero los hombres de Efraín le dijeron:
—¿Qué es esto que has hecho con nosotros? ¿Acaso nos llamaste cuando ibas a la guerra contra Madián?
Y le reconvinieron fuertemente.
2Gedeón les respondió:
—¿Qué he hecho yo ahora comparado con vosotros? ¿No es lo que queda en los campos de Efraín mejor que la vendimia completa de Abiezer? 3Dios ha entregado en vuestras manos a Oreb y a Zeeb, príncipes de Madián; ¿qué he podido yo hacer comparado con vosotros?
El enojo de ellos contra Gedeón se aplacó después que les habló así.
4Llegó Gedeón al Jordán y lo pasaron él y los trescientos hombres que traía consigo, cansados, pero todavía persiguiendo a los de Madián.
5Luego dijo a los de Sucot:
—Os ruego que deis a la gente que me sigue algunos bocados de pan, porque están cansados y yo persigo a Zeba y a Zalmuna, reyes de Madián.
6Los principales de Sucot respondieron:
—¿Están ya Zeba y Zalmuna en tus manos, para que demos pan a tu ejército?
7Gedeón dijo:
—Cuando Jehová haya entregado en mis manos a Zeba y a Zalmuna, desgarraré vuestra carne con espinos y abrojos del desierto.
8De allí subió a Peniel y les dijo las mismas palabras. Los de Peniel le respondieron como habían respondido los de Sucot. 9Gedeón habló también a los de Peniel, diciendo:
«Cuando yo vuelva en paz, derribaré esta torre.»
10Zeba y Zalmuna estaban en Carcor con un ejército como de quince mil hombres, los que quedaban de todo el ejército de los hijos del oriente, pues habían caído ciento veinte mil hombres que sacaban espada. 11Subiendo, pues, Gedeón por el camino de los que vivían en tiendas al oriente de Noba y de Jogbeha, atacó el campamento, porque el ejército no estaba en guardia. 12Zeba y Zalmuna huyeron, pero Gedeón los persiguió, capturó a los dos reyes de Madián, Zeba y Zalmuna, y llenó de espanto a todo el ejército.
13Cuando Gedeón hijo de Joás regresaba de la batalla, antes que el sol subiera, 14capturó a un joven de los hombres de Sucot y lo interrogó. Él le dio por escrito los nombres de los principales y de los ancianos de Sucot: setenta y siete hombres.
15Entonces entró en Sucot y dijo a los del pueblo:
«Aquí están Zeba y Zalmuna, por causa de los cuales os burlasteis de mí, diciendo: “¿Están ya en tus manos Zeba y Zalmuna, para que demos nosotros pan a tus hombres cansados?”»
16Tomó Gedeón espinos y abrojos del desierto y con ellos castigó a los ancianos de Sucot. 17Asimismo derribó la torre de Peniel y mató a los de la ciudad.
18Luego dijo a Zeba y a Zalmuna:
—¿Qué aspecto tenían aquellos hombres que matasteis en Tabor?
Ellos respondieron:
—Como tú, así eran ellos; cada uno parecía hijo de rey.
19Entonces Gedeón gritó:
—Mis hermanos eran, hijos de mi madre. ¡Vive Jehová, que si les hubierais conservado la vida, yo no os mataría!
20Y dijo a Jeter, su primogénito:
«Levántate y mátalos.»
Pero el joven no desenvainó su espada, porque tenía temor, pues aún era muchacho.
21Entonces dijeron Zeba y Zalmuna:
«Levántate y mátanos tú, porque según es el hombre, así es su valentía.»
Gedeón se levantó, mató a Zeba y a Zalmuna y tomó los adornos de lunetas que sus camellos traían al cuello.
22Los israelitas dijeron a Gedeón:
—Sé tú nuestro señor, y también tu hijo y tu nieto, pues que nos has librado de manos de Madián.
23Pero Gedeón respondió:
—No seré señor sobre vosotros, ni lo será mi hijo. Jehová será vuestro Señor.
24Y añadió:
—Quiero haceros una petición: que cada uno me dé los zarcillos de su botín (pues traían zarcillos de oro, porque eran ismaelitas).
25Ellos respondieron:
—De buena gana te los daremos.
Y tendiendo un manto, echó allí cada uno los zarcillos de su botín.
26El peso de los zarcillos de oro que él pidió fue de mil setecientos siclos de oro, sin contar las lunetas, las joyas ni los vestidos de púrpura que traían los reyes de Madián, ni tampoco los collares que traían al cuello sus camellos. 27Gedeón hizo con todo eso un efod, que mandó guardar en su ciudad de Ofra. Y todo Israel se prostituyó tras ese efod en aquel lugar, el cual se volvió tropezadero para Gedeón y su casa.
28Así fue sometido Madián delante de los hijos de Israel, y nunca más volvió a levantar cabeza. Y hubo paz en la tierra durante cuarenta años en los días de Gedeón.
29Luego Jerobaal hijo de Joás se fue a vivir a su casa, 30y tuvo Gedeón setenta hijos que constituyeron su descendencia, porque tenía muchas mujeres. 31También su concubina, que estaba en Siquem le dio un hijo, al cual llamó Abimelec.
32Murió Gedeón hijo de Joás en buena vejez y fue sepultado en el sepulcro de su padre Joás, en Ofra de los abiezeritas.
33Pero aconteció que cuando murió Gedeón, los hijos de Israel volvieron a prostituirse yendo tras los baales, y escogieron por dios a Baal-berit. 34No se acordaron los hijos de Israel de Jehová, su Dios, que los había librado de todos los enemigos de su alrededor, 35ni se mostraron agradecidos con la casa de Jerobaal, o sea, de Gedeón, conforme a todo el bien que él había hecho a Israel.



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Pencil Jueces 7 [ Gedeón derrota a los madianitas ]
Posted by: DiegoPino - 04-02-2016, 12:49 AM - Forum: La Biblia - No Replies

Gedeón derrota a los madianitas

1Jerobaal, que es otro nombre de Gedeón, y todos los que estaban con él, se levantaron de mañana y acamparon junto a la fuente Harod. El campamento de los madianitas les quedaba entonces al norte, en el valle, más allá del collado de More.
2Jehová dijo a Gedeón:
«Hay mucha gente contigo para que yo entregue a los madianitas en tus manos, pues Israel puede jactarse contra mí, diciendo: “Mi mano me ha salvado.” 3Ahora, pues, haz pregonar esto a oídos del pueblo: “Quien tema y se estremezca, que madrugue y regrese a su casa desde el monte de Galaad.”»
Regresaron de los del pueblo veintidós mil, y quedaron diez mil.
4Jehová dijo de nuevo a Gedeón:
«Aún son demasiados; llévalos a beber agua y allí los pondré a prueba. Del que yo te diga: “Vaya este contigo”, irá contigo; pero de cualquiera que yo te diga: “Que éste no vaya contigo”, el tal no irá.»
5Entonces Gedeón llevó el pueblo a las aguas, y Jehová le dijo:
«A cualquiera que lama las aguas con la lengua como lo hace el perro, lo pondrás aparte; y lo mismo harás con cualquiera que doble sus rodillas para beber.»
6El número de los que lamieron llevándose el agua a la boca con la mano fue de trescientos hombres; el resto del pueblo dobló sus rodillas para beber las aguas.
7Entonces Jehová dijo a Gedeón:
«Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré y entregaré a los madianitas en tus manos; váyase toda la demás gente cada uno a su lugar.»
8Habiendo tomado provisiones para el pueblo, y sus trompetas, envió a todos los israelitas cada uno a su tienda, y retuvo a aquellos trescientos hombres. El campamento de Madián le quedaba abajo, en el valle.
9Aconteció que aquella noche Jehová le dijo:
«Levántate y desciende al campamento, porque yo lo he entregado en tus manos. 10Si tienes temor de descender, baja al campamento con tu criado Fura, 11y oirás lo que hablan. Entonces te animarás y descenderás a atacarlos.»
Gedeón descendió con su criado Fura hasta los puestos avanzados de la gente armada que estaba en el campamento. 12Los madianitas, los amalecitas y los hijos del oriente se habían esparcido por el valle como una plaga de langostas, y sus camellos eran innumerables como la arena que se acumula a la orilla del mar.
13En el momento en que llegó Gedeón, un hombre contaba un sueño a su compañero, diciendo:
—He tenido un sueño: Veía un pan de cebada que rodaba hasta el campamento de Madián. Llegó a la tienda y la golpeó de tal manera que cayó; la trastornó de arriba abajo y la tienda cayó.
14Su compañero respondió:
—Esto no representa otra cosa sino la espada de Gedeón hijo de Joás, varón de Israel. Dios ha entregado en sus manos a los madianitas con todo el campamento.
15Cuando Gedeón oyó el relato del sueño y su interpretación, adoró. Después volvió al campamento de Israel y dijo:
«Levantaos, porque Jehová ha entregado el campamento de Madián en vuestras manos.»
16Y repartiendo los trescientos hombres en tres escuadrones, puso trompetas en manos de todos ellos, y cántaros vacíos con antorchas ardiendo dentro de los cántaros, 17y entonces les dijo:
«Miradme a mí y haced como hago yo; cuando yo llegue al extremo del campamento, haréis vosotros como hago yo. 18Tocaré la trompeta, y también todos los que estarán conmigo; entonces vosotros tocaréis las trompetas alrededor de todo el campamento, gritando: “¡Por Jehová y por Gedeón!”»
19Llegaron, pues, Gedeón y los cien hombres que éste llevaba consigo, al extremo del campamento, cuando acababan de renovar los centinelas de la guardia de la medianoche. Tocaron entonces las trompetas y quebraron los cántaros que llevaban en sus manos. 20Los tres escuadrones tocaron las trompetas y, quebrando los cántaros, tomaron con la mano izquierda las antorchas y con la derecha las trompetas que tocaban, y gritaron:
—¡Por la espada de Jehová y de Gedeón!
21Los israelitas se mantuvieron firmes cada uno en su puesto alrededor del campamento, y todo el ejército madianita echó a correr dando gritos y huyendo. 22Mientras los trescientos tocaban las trompetas, Jehová puso la espada de cada uno contra su compañero en todo el campamento. Y el ejército huyó hasta Bet-sita, en dirección de Zerera, hasta la frontera de Abel-mehola, en Tabat.
23Se reunieron entonces los de Israel, de Neftalí, de Aser y de todo Manasés, y persiguieron a los madianitas.
24Gedeón también envió mensajeros por todo el monte de Efraín, que decían:
«Descended al encuentro de los madianitas; tomad los vados de Bet-bara y del Jordán antes que ellos lleguen.»
Unidos, todos los hombres de Efraín tomaron los vados de Bet-bara y del Jordán. 25Capturaron a dos príncipes de los madianitas, Oreb y Zeeb; mataron a Oreb en la peña de Oreb, y a Zeeb lo mataron en el lagar de Zeeb. Después que persiguieron a los madianitas, trajeron las cabezas de Oreb y de Zeeb a Gedeón, que estaba al otro lado del Jordán.



Sociedades Biblicas Unidas, 1995


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Pencil Jueces 6 [ Llamamiento de Gedeón ]
Posted by: DiegoPino - 04-01-2016, 02:48 PM - Forum: La Biblia - No Replies

Llamamiento de Gedeón
1Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová, y Jehová los entregó en manos de Madián por siete años. 2Como la mano de Madián los oprimía cada vez más, los hijos de Israel, por temor a los madianitas, se hicieron cuevas en los montes, cavernas y lugares fortificados. 3Pues sucedía que cuando Israel tenía algo sembrado, subían los madianitas y amalecitas y los hijos del oriente contra ellos; subían y los atacaban. 4Acampaban frente a ellos y destruían los frutos de la tierra, hasta llegar a Gaza. No dejaban qué comer en Israel, ni ovejas ni bueyes ni asnos. 5Con sus tiendas y sus ganados, subían como una inmensa nube de langostas. Ellos y sus camellos eran innumerables, y venían a la tierra para devastarla. 6De este modo se empobrecía Israel en gran manera por causa de Madián. Y los hijos de Israel clamaron a Jehová.
7Cuando los hijos de Israel clamaron a Jehová a causa de los madianitas, 8Jehová les envió un profeta, el cual les dijo:
«Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: “Yo os hice salir de Egipto y os saqué de la casa de servidumbre. 9Os libré de manos de los egipcios y de manos de todos los que os afligieron, a los cuales eché de delante de vosotros, y os di su tierra. 10También os dije: ‘Yo soy Jehová, vuestro Dios: No temáis a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis.’ Sin embargo, no habéis obedecido a mi voz.”»
11Entonces vino el ángel de Jehová y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás abiezerita. Gedeón, su hijo, estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas, 12cuando se le apareció el ángel de Jehová y le dijo:
—Jehová está contigo, hombre esforzado y valiente.
13Gedeón le respondió:
—Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Dónde están todas esas maravillas que nuestros padres nos han contado? Decían: “¿No nos sacó Jehová de Egipto?” Y ahora Jehová nos ha desamparado y nos ha entregado en manos de los madianitas.
14Mirándolo Jehová, le dijo:
—Ve con esta tu fuerza y salvarás a Israel de manos de los madianitas. ¿No te envío yo?
15Gedeón le respondió de nuevo:
—Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo soy el menor en la casa de mi padre.
16Jehová le dijo:
—Ciertamente yo estaré contigo, y tú derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.
17Él respondió:
—Yo te ruego que si he hallado gracia delante de ti, me des señal de que has hablado conmigo. 18Te ruego que no te vayas de aquí hasta que vuelva a ti y saque mi ofrenda y la ponga delante de ti.
Jehová le contestó:
—Yo esperaré hasta que vuelvas.
19Gedeón se fue, preparó un cabrito y panes sin levadura de un efa de harina, puso la carne en un canastillo y el caldo en una olla y, sacándolo se lo presentó debajo de aquella encina.
20Entonces el ángel de Dios le dijo:
—Toma la carne y los panes sin levadura, ponlos sobre esta peña y vierte el caldo.
Él lo hizo así.
21Extendiendo el ángel de Jehová el cayado que tenía en su mano, tocó con la punta la carne y los panes sin levadura, y subió fuego de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura. Luego el ángel de Jehová desapareció de su vista.
22Al ver Gedeón que era el ángel de Jehová, dijo:
—Ah, Señor Jehová, he visto al ángel de Jehová cara a cara.
23Pero Jehová le dijo:
—La paz sea contigo. No tengas temor, no morirás.
24Gedeón edificó allí altar a Jehová y lo llamó Jehová-salom. Este altar permanece hasta hoy en Ofra de los abiezeritas.
25Aconteció que esa misma noche le dijo Jehová:
«Toma un toro del hato de tu padre, el segundo toro, el de siete años, y derriba el altar de Baal que tiene tu padre; corta también la imagen de Asera que se halla junto a él 26y edifica altar a Jehová, tu Dios, en la cumbre de este peñasco, en lugar conveniente. Toma después aquel segundo toro y sacrifícalo en holocausto con la madera de la imagen de Asera que habrás cortado.»
27Entonces Gedeón tomó diez hombres de entre sus siervos e hizo como Jehová le dijo. Pero temiendo hacerlo de día, a causa de la familia de su padre y de los hombres de la ciudad, lo hizo de noche. 28Por la mañana, cuando los de la ciudad se levantaron, el altar de Baal estaba derribado, y había sido cortada la imagen de Asera que se hallaba junto a él, y ofrecido aquel toro segundo en holocausto sobre el altar edificado. 29Y unos a otros se preguntaban:
—¿Quién ha hecho esto?
Buscando e inquiriendo, les dijeron:
—Gedeón hijo de Joás lo ha hecho.
Entonces los hombres de la ciudad dijeron a Joás:
30—Saca a tu hijo, para que muera, porque ha derribado el altar de Baal y ha cortado la imagen de Asera que se hallaba junto a él.
31Pero Joás respondió a todos los que estaban junto a él:
—¿Lucharéis vosotros por Baal? ¿Defenderéis su causa? Cualquiera que contienda por él, que muera esta mañana. Si es un dios, que luche por sí mismo con quien derribó su altar.
32Aquel día Gedeón fue llamado Jerobaal, esto es: “Luche Baal contra él”, por cuanto derribó su altar.
33Pero todos los madianitas y amalecitas y los del oriente se juntaron a una, y cruzando el Jordán acamparon en el valle de Jezreel. 34Entonces el espíritu de Jehová vino sobre Gedeón, y cuando éste tocó el cuerno, los abiezeritas se reunieron con él. 35Envió mensajeros por todo Manasés, y también ellos se le unieron; asimismo envió mensajeros a Aser, a Zabulón y a Neftalí, los cuales salieron a su encuentro.
36Gedeón dijo a Dios:
«Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho, 37he aquí que yo pondré un vellón de lana en la era; si el rocío está sobre el vellón solamente, y queda seca toda la otra tierra, entonces entenderé que salvarás a Israel por mi mano, como lo has dicho.»
38Y así aconteció, pues cuando se levantó de mañana, exprimió el vellón para sacarle el rocío, y llenó con él un tazón de agua. 39Pero Gedeón dijo a Dios:
«No se encienda tu ira contra mí si hablo de nuevo: probaré ahora otra vez con el vellón. Te ruego que solamente el vellón quede seco, y el rocío caiga sobre la tierra.»
40Aquella noche lo hizo Dios así; solo el vellón quedó seco, y en toda la tierra hubo rocío.



Sociedades Biblicas Unidas, 1995




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Pencil Jueces 5 [ Cántico de Débora y Barac ]
Posted by: DiegoPino - 04-01-2016, 02:04 PM - Forum: La Biblia - No Replies

Cántico de Débora y Barac
1Aquel día, Débora y Barac hijo de Abinoam cantaron así:

2«Por haberse puesto al frentelos caudillos en Israel,
por haberse ofrecido voluntariamenteel pueblo,
load a Jehová.
3¡Oíd, reyes! ¡Escuchad, príncipes!
Yo cantaré a Jehová,
cantaré salmos a Jehová, el Dios de Israel.

4»Cuando saliste de Seir, Jehová,
cuando te marchastede los campos de Edom,
la tierra tembló,se estremecieron los cielos
y las nubes gotearon aguas.
5Los montes temblaron delante de Jehová,
tembló el Sinaí delante de Jehová,Dios de Israel.
6En los días de Samgar hijo de Anat,
en los días de Jael,quedaron abandonados los caminos,
y los que andaban por las sendasse apartaron por senderos torcidos.
7Las aldeas quedaron abandonadasen Israel,
habían decaído,
hasta que yo, Débora, me levanté,
me levanté como madre en Israel.

8»Cuando escogían nuevos dioses,
la guerra estaba a las puertas;
¿se veía escudo o lanza
entre cuarenta mil en Israel?

9»Mi corazón es para vosotros,jefes de Israel,
para los que voluntariamenteos ofrecisteis entre el pueblo.
¡Load a Jehová!

10»Vosotros, los que cabalgáisen asnas blancas,
los que presidís en juicio,
y vosotros, los que viajáis, hablad.
11Lejos del ruido de los arqueros,en los abrevaderos,
allí se contarán los triunfos de Jehová,
los triunfos de sus aldeas en Israel;
entonces marchará hacia las puertas
el pueblo de Jehová.

12»Despierta, despierta, Débora.
Despierta, despierta, entona un cántico.
Levántate, Barac, y lleva tus cautivos,
hijo de Abinoam.

13»Entonces marchó el resto de los nobles;
el pueblo de Jehová marchó por él
en contra de los poderosos.
14De Efraín vinieronlos que habitaban en Amalec,
en pos de ti, Benjamín, entre tus pueblos.
De Maquir descendieron príncipes,
y de Zabulónlos que tenían vara de mando.
15También los caudillos de Isacarfueron con Débora;
sí, como Barac, también Isacar
se precipitó a pie en el valle.
Entre las familias de Rubén
se tomaron grandes decisiones.
16¿Por qué se quedaron entre los rediles,
oyendo los balidos de los rebaños?
¡Entre las familias de Rubén
se hicieron grandes propósitos!

17»Galaad se quedó al otro lado del Jordán,
y Dan, ¿por qué se detuvojunto a las naves?
Se quedó Aser a la ribera del mar
y permaneció en sus puertos.
18El pueblo de Zabulónexpuso su vida a la muerte,
como Neftalí en las alturas de los montes.

19»Vinieron reyes y pelearon;
los reyes de Canaán pelearon entonces
en Taanac, junto a las aguas de Meguido,
mas no obtuvieronganancia alguna de dinero.
20Desde los cielos pelearon las estrellas,
desde sus órbitas pelearon contra Sísara.
21Los barrió el torrente Cisón,
el antiguo torrente, el torrente Cisón.
¡Marcha, alma mía, con poder!

22»Entonces resonaronlos cascos de los caballos
por el galopar,por el galopar de sus valientes.
23“¡Maldecid a Meroz!”,dijo el ángel de Jehová,
“maldecid severamente a sus moradores”,
porque no vinieron en ayuda de Jehová,
en ayuda de Jehová contra los fuertes.

24»Bendita sea entre las mujeres Jael,
mujer de Heber, el ceneo;
entre las mujeres,bendita sea en la tienda.
25Él pidió agua y ella le dio leche;
en tazón de nobles le presentó crema.
26Tendió su mano a la estaca,
su diestra al mazo de los trabajadores,
y golpeó a Sísara: Hirió su cabeza,
le horadó y atravesó sus sienes.
27Cayó encorvado a sus pies,quedó tendido;
a sus pies cayó encorvado;
donde se encorvó, allí cayó muerto.

28»La madre de Sísarase asoma a la ventana,
y por entre las celosías dice a voces:
“¿Por qué tarda su carro en venir?
¿Por qué las ruedas de sus carrosse detienen?”
29Las más avisadas de sus damasle respondían,
y aun ella se respondía a sí misma:
30“¿No será que han hallado botíny lo están repartiendo?
A cada uno, una doncella o dos;
las vestiduras de colores para Sísara,
las vestiduras bordadas de colores;
la ropa de colorbordada por ambos lados,
para los jefesde los que tomaron el botín.”
31Así perezcan todos tus enemigos, Jehová;
mas brillen los que te aman,
como el sol cuando sale en su esplendor.»

Y hubo paz en la tierra durante cuarenta años.



Sociedades Biblicas Unidas, 1995


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Pencil Jueces 4 [ Débora y Barac derrotan a Sísara ]
Posted by: DiegoPino - 04-01-2016, 02:01 PM - Forum: La Biblia - No Replies

Débora y Barac derrotan a Sísara
1Después de la muerte de Aod, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, 2así que Jehová los entregó en manos de Jabín, rey de Canaán, quien reinaba en Hazor. El capitán de su ejército se llamaba Sísara y vivía en Haroset-goim. 3Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehová, porque Jabín tenía novecientos carros de hierro y había oprimido con crueldad a los hijos de Israel por veinte años.
4Gobernaba en aquel tiempo a Israel una mujer, Débora, profetisa, mujer de Lapidot, 5la cual acostumbraba sentarse bajo una palmera (conocida como la palmera de Débora), entre Ramá y Bet-el, en los montes de Efraín; y los hijos de Israel acudían a ella en busca de justicia.
6Un día, Débora envió a llamar a Barac hijo de Abinoam, de Cedes de Neftalí, y le dijo:
—¿No te ha mandado Jehová, Dios de Israel, diciendo: “Ve, junta a tu gente en el monte Tabor y toma contigo diez mil hombres de la tribu de Neftalí y de la tribu de Zabulón. 7Yo atraeré hacia ti, hasta el arroyo Cisón, a Sísara, capitán del ejército de Jabín, con sus carros y su ejército, y lo entregaré en tus manos”?
8Barac le respondió:
—Si tú vas conmigo, yo iré; pero si no vas conmigo, no iré.
9Ella dijo:
—Iré contigo; pero no será tuya la gloria de la jornada que emprendes, porque en manos de mujer entregará Jehová a Sísara.
Y levantándose Débora, fue a Cedes con Barac. 10Allí juntó Barac a las tribus de Zabulón y Neftalí. Subió con diez mil hombres a su mando, y Débora subió con él.
11Heber, el ceneo, de los hijos de Hobab, suegro de Moisés, se había apartado de los ceneos y había plantado sus tiendas en el valle de Zaanaim, que está junto a Cedes. 12Llegaron, pues, a Sísara las noticias de que Barac hijo de Abinoam había subido al monte Tabor. 13Y reunió Sísara todos sus carros, novecientos carros de hierro, y a todo el pueblo que con él estaba, desde Haroset-goim hasta el arroyo Cisón.
14Entonces Débora dijo a Barac:
«Levántate, porque éste es el día en que Jehová ha entregado a Sísara en tus manos: ¿Acaso no ha salido Jehová delante de ti?»
Barac descendió del monte Tabor, junto a los diez mil hombres que lo seguían, 15y Jehová quebrantó a Sísara, dispersando delante de Barac, a filo de espada, todos sus carros y a todo su ejército. El mismo Sísara descendió del carro y huyó a pie, 16pero Barac siguió a los carros y al ejército hasta Haroset-goim. Aquel día, todo el ejército de Sísara cayó a filo de espada, hasta no quedar ni uno.
17Sísara huyó a pie a la tienda de Jael, mujer de Heber, el ceneo, porque había paz entre Jabín, rey de Hazor, y la casa de Heber, el ceneo. 18Cuando Jael salió a recibir a Sísara, le dijo:
—Ven, señor mío, ven a mí, no tengas temor.
Él vino a la tienda y ella lo cubrió con una manta.
19Sísara le dijo:
—Te ruego que me des de beber un poco de agua, pues tengo sed.
Jael abrió un odre de leche, le dio de beber y lo volvió a cubrir.
20Entonces él dijo:
—Quédate a la puerta de la tienda; si alguien viene y te pregunta: “¿Hay alguien aquí?”, tú responderás que no.
21Pero Jael, mujer de Heber, tomó una estaca de la tienda, y tomando en su mano un mazo, se le acercó calladamente y le clavó la estaca por las sienes, contra la tierra, pues él estaba cargado de sueño y cansado. Y así murió.
22Cuando llegó Barac en busca de Sísara, Jael salió a recibirlo y le dijo:
«Ven, te mostraré al hombre que tú buscas.
Entró Barac donde ella estaba y encontró a Sísara, que yacía muerto con la estaca en la sien.»
23Así abatió Dios aquel día a Jabín, rey de Canaán, delante de los hijos de Israel. 24Y la mano de los hijos de Israel fue endureciéndose más y más contra Jabín, rey de Canaán, hasta que lo destruyeron.



Sociedades Biblicas Unidas, 1995



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Pencil Jueces 3 [ Pueblos no destruidos para probar a Israel ]
Posted by: DiegoPino - 04-01-2016, 01:55 PM - Forum: La Biblia - No Replies

Pueblos no destruidos para probar a Israel
1Éstos son los pueblos que dejó Jehová para probar con ellos a todos los que en Israel no habían conocido todas la guerras de Canaán; 2solamente para que el linaje de los hijos de Israel aprendiera cómo hacer la guerra, y lo enseñara a quienes antes no la habían conocido: 3los cinco príncipes de los filisteos, todos los cananeos, los sidonios y los heveos que habitaban en el monte Líbano, desde el monte Baal-hermón hasta llegar a Hamat. 4Con ellos quiso probar a Israel, para saber si obedecería los mandamientos que él había dado a sus padres por mano de Moisés. 5Así, los hijos de Israel comenzaron a habitar entre los cananeos, heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. 6Y tomaron a sus hijas por mujeres, y dieron sus hijas a los hijos de ellos, y sirvieron a sus dioses.
2. LOS JUECES DE ISRAEL
(3.7—16.31)
Otoniel libera a Israel de Cusan-risataim
7Hicieron, pues, los hijos de Israel lo malo ante los ojos de Jehová, su Dios, se olvidaron de él y sirvieron a los baales y a las imágenes de Asera. 8Por eso la ira de Jehová se encendió contra ellos y los entregó en manos de Cusan-risataim, rey de Mesopotamia, al cual sirvieron durante ocho años. 9Entonces clamaron los hijos de Israel a Jehová, y Jehová levantó un libertador a los hijos de Israel y los libró; esto es, a Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb. 10El espíritu de Jehová vino sobre Otoniel, quien juzgó a Israel y salió a la batalla. Jehová entregó en sus manos a Cusan-risataim, rey de Siria, y le dio la victoria sobre Cusan-risataim. 11Y hubo paz en la tierra durante cuarenta años; y murió Otoniel hijo de Cenaz.
Aod libera a Israel de Moab
12Volvieron los hijos de Israel a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, por lo cual Jehová fortaleció a Eglón, rey de Moab, contra Israel, porque había hecho lo malo ante los ojos de Jehová. 13El rey de Moab juntó consigo a los hijos de Amón y de Amalec, vino e hirió a Israel, y tomó la ciudad de las palmeras. 14Entonces sirvieron dieciocho años los hijos de Israel a Eglón, rey de los moabitas.
15Clamaron los hijos de Israel a Jehová, y Jehová les levantó un libertador, a Aod hijo de Gera, benjaminita, el cual era zurdo. Un día, los hijos de Israel enviaron con él un presente a Eglón, rey de Moab. 16Pero Aod se había hecho un puñal de dos filos, de un codo de largo, y se lo ciñó del lado derecho debajo de sus vestidos. 17Entregó el presente a Eglón, rey de Moab, quien era un hombre muy grueso. 18Luego que hubo entregado el presente, Aod despidió a la gente que lo había acompañado, 19pero al llegar a los ídolos que están en Gilgal, regresó y dijo a Eglón:
—Rey, una palabra secreta tengo que decirte.
El rey dijo entonces:
—Calla.
Y mandó que salieran de delante de él todos los que allí se encontraban.
20Y estando él sentado solo en su sala de verano, se le acercó Aod y le dijo:
—Tengo una palabra de Dios para ti.
Eglón se levantó de la silla.
21Entonces alargó Aod su mano izquierda, tomó el puñal de su lado derecho y se lo metió por el vientre 22de tal manera que la empuñadura entró también tras la hoja, y la gordura de Eglón cubrió la hoja, pues Aod no sacó el puñal de su vientre. Y se derramó el excremento. 23Aod salió al corredor, cerró tras sí las puertas de la sala y las aseguró con el cerrojo.
24Cuando ya había salido, vinieron los siervos del rey, quienes al ver las puertas de la sala cerradas, dijeron:
«Sin duda él cubre sus pies en la sala de verano.»
25Tras mucho esperar, y confusos porque el rey no abría las puertas de la sala, tomaron la llave, abrieron y encontraron a su señor caído en tierra, muerto.
26Mientras ellos esperaban, Aod escapó y, pasando los ídolos, se puso a salvo en Seirat. 27Cuando entró en Israel, tocó el cuerno en los montes de Efraín y los hijos de Israel descendieron con él del monte. Entonces Aod se puso al frente de ellos. 28Y les dijo:
«Seguidme, porque Jehová ha entregado a vuestros enemigos moabitas en vuestras manos.»
Ellos descendieron en pos de él, le quitaron a Moab los vados del Jordán y no dejaron pasar a nadie. 29Mataron en aquel tiempo como a diez mil moabitas, todos valientes y todos hombres de guerra; no escapó ni uno. 30Así fue subyugado Moab aquel día bajo la mano de Israel. Y hubo paz en la tierra durante ochenta años.
Samgar libera a Israel de los filisteos
31Después de él vino Samgar hijo de Anat, el cual mató a seiscientos hombres de los filisteos con una aguijada de bueyes; él también salvó a Israel. 


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